Hay gente en todo el mundo que dedica parte de su tiempo, ya sea como hobby o como negocio, a buscar por playas y lugares insólitos posibles tesoros con sus detectores de metales.

Aquí te vamos a detallar algunos de los mejores descubrimientos que se han encontrado gracias a un detector de metal.

El tesoro del cartero frustrado

En 1946, unos inspectores de EEUU decidieron investigar la casa de un cartero que recientemente había fallecido, ya que tenían sospechas de su integridad moral.

Resulta que esas sospechas estaban en lo cierto, en el jardín de la casa encontraron un tubo enterrado con casi 200.000$ en efectivo que el cartero había robado durante años de los sobres que tenía que entregar.

Tesoro pirata de Nova Scotia

Nova Scotia es una isla canadiense, que cerca tiene una pequeña isla en la que según un antiguo mapa se escondía un tesoro pirata.

En 1952, Edward Rowe, fue para esa pequeña isla con su detector de metales en busca del tesoro. Encontró varios doblones de oro español y portugués pero no solo eso, también encontró los restos de una persona.

Según se cuenta el esqueleto estaba agarrado al cofre del tesoro cuando lo encontraron.

Copa dorada de Kent

Kent es una localidad de Inglaterra en la que un electricista retirado, llamado Cliff Bradsnaw, descubrió en 2001 una copa de oro macizo que data de la Edad de Bronce, y fue vendida al Museo Británico por 520.000$.

Cáliz de Santa Margarita

Un buceador caza tesoros llamado Mike Demar, buceaba por la costa de Key West en 2008 cuando su detector de metales dio la alarma. Aunque él pensó que se trataría de una lata de cerveza lo que realmente encontró fue un cáliz de oro de más de 400 años de antigüedad, como consecuencia del hundimiento del barco Santa Margarita en 1622. Lo vendió por aproximadamente 1.000.000$.

Tesoro de Staffordshire

En 2009 Terry Herbert decidió hacer una busqueda por una granja a la que le tenía el ojo puesto hace tiempo, y no se equivocó ya que en ella encontró más de 3.500 piezas de oro, plata y piedras preciosas.

Todas ellas valoradas en más de 5 millones de dólares.

Tesoro de Grouville

El hallazgo tuvo lugar en Jersey, Inglaterra, donde se encontraron más de 70.000 monedas celtas y romanas. Además entre las monedas se encontraron piezas de oro macizo.

El tesoro vale más de 10 millones de dólares pero Red y Richard, los dos hombres que lo encontraron, no están dispuestos a aceptar ninguna recompensa.

La mano de la Fe

Es la pieza entera de oro sólido más grande y fue encontrada en Australia por Kevin Hillier en 1980.

Esta pieza de oro pesa 27 kilos y fue vendida a un casino por 1 millón de dólares, pero hay que tener en cuenta que 1 millón entonces es el equivalente de 3.000.000$ ahora.