En Pittsburg, Pensilvania, se dice que si vas caminando por la calle a altas horas de la madrugada te encontrarás al «hombre verde», que te quitará la cara para colocarla en el hueco donde estaba la suya.

Se dice que este hombre habita en un túnel donde es mejor no entrar.

Sobre esta figura también llamada «Charlie sin rostro» se han creado muchas leyendas urbanas. Muchos dicen que era un trabajador al que le cayó un poste eléctrico encima y le desfiguró la cara dejándosela verde, otros dicen que le cayó un rayo, y tras estas leyendas hay una que parece si ser cierta.

Su verdadero nombre era Raymong Robinson, nació en 1910, su vida fue completamente normal hasta que a los 8 años sufrió un terrible accidente.

Un día caminaba hacia un río con sus amigos y decidió subirse a un muro para coger unos huevos, desafortunadamente Raymond tropezó y cayó sobre un cableado eléctrico con 22.000 voltios de potencia.

Ray sobrevivió de milagro, sin embargo su rostro quedó totalmente desfigurado. Después de esto Raymond pasó la mayor parte de su vida encerrado en su casa, si salía prefería hacerlo de noche ya que podía pasar más desapercibido.

La gente muchas veces lo veía como una atracción, algunas personas salían en la noche para poder verlo, y comenzaron a contar historias que terminaron por convertirse en leyendas.