Seguro que después de leer el título de este artículo te has puesto a pensar en que realmente nunca se ha conocido un Papa con barba, y así es. A continuación te vamos a contar el motivo de esta misteriosa norma.

Jesucristo y Dios siempre han sido representados con una densa barba y cabello largo, sin embargo, nunca hemos visto un pontífice con alguna de estas características, ¿por qué?

Debemos remontarnos al año 1119 cuando el Concilio de Tolouse comenzó a excomulgar a todos los clérigos que dejasen crecer su vello facial ya que para ellos esto representaba los pecados cometidos.

Sin embargo el papa número 242, Inocencio XII, se arriesgó a llevar barba siendo el último en hacerlo.

Para ellos afeitarse simbolizaba la eliminación de todos sus pecados y vicios.

Aunque a día de hoy no es obligatorio que el Papa se afeite y mantenga su cabello corto, desde el año 1700 cuando a la cabeza de El Vaticano estaba Inocencio XII no hemos vuelto a ver un Sumo Pontífice con este aspecto.

¿Crees que una barba o peinado pueden impedir a alguien desarrollar una tarea religiosa?