Se ha conocido el caso de un hombre en Texas llamado Jeremy que acudió a urgencias por la picadura de una serpiente cascabel.

Su situación era tan grave que tuvieron que inyectarle más de 20 dosis de antídoto.

Mientras arreglaba las flores de su jardín decapitó a una serpiente de cascabel y unos minutos después encontró la cabeza sin vida y al agarrarla le mordió la mano.

¿Cómo es posible?

Los expertos indican que esto es un acto reflejo en las serpientes que activa el movimiento de morder y expulsar veneno hasta una hora después de haber muerto.

Los casos de mordeduras de este tipo son más comunes de lo que creemos.